Perdida entre una gran masa de oscuridad, rodeada de un vacío que sólo la nada puede engendrar,  sin un lugar concreto donde pisar, donde apoyar el peso del cuerpo, sin nada al alcance del tacto de las manos, sólo un espacio infinito, que tus brazos no pueden alcanzar, por más que se extiendan a través de él, una visión inerte, como consecuencia de la condensación, cada vez mayor de ésa oscuridad, la ausencia de sonidos; la alteraciones auditivas sólo existen en tú tenebroso interior, fuera de él, nada tiene vida real , es imposible salir de ese lugar, completamente hermético a cualquier situación externa; se ha conservado intacto a lo largo de los años, se retroalimenta por sí mismo, se hace más fuerte cada vez que caes en él y te pierdes aún más en su interior…

 

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