El bar lo tuvieron unos cuatro o cinco años aproximadamente. Durante estos años la desestructuración familiar llego a su punto más álgido, en todos los niveles.

El acontecimiento que provocó esta gran fractura familiar, fue: la muerte de mi abuela materna, en el año 1988 cuando la primogénita de esta enfermiza familia, tenía 14 años.

Fue en éste momento cuando la familia de su amado esposo desapareció de nuestro entorno ya por completo. Hasta esos días eran frecuentes las discusiones, alejamientos y tiempo después, los acercamientos y reconciliaciones fraternales por parte de la madre y hermanos de su marido. Pero la muerte de mi abuela, provocó un quiebre absoluto en sus relaciones, sin posibilidad de reconciliación hasta su separación matrimonial  en el año 2006. Como consecuencia de ésta separación, en la que Ella interpuso una denuncia por violencia de género, la familia de su marido lo apoyó y ayudó ante tal circunstancia.

Por la parte de Ella también se tambaleo su relación familiar, aunque se resintió la relación no llegó a romperse en aquel momento, simplemente se pospuso su aniquilación para el año 2008. Momento en el que ya no existía ningún tipo de relación familiar, hablando de líneas de consanguinidad. Concretamente segundo grado.

También algunos de los amigos que esta familia tenía, comenzaron a distanciarse con cierta discreción, para que no fuese evidente la estampida.

Acontecimientos tan naturales de la propia vida, la obligaron a realizar una serie de cambios en su propia estructura familia. Hasta ese momento todo transcurría en la estricta intimidad, que da la oscuridad cuando cierras las puertas de tu casa, con tus hijos dentro de ella.  Hay, todo quedaba bajo su control, sólo Ella podía abrir y cerrar las puertas.

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