Cuántas sillas estarán esta noche ocupadas y cuántas personas compartirán hoy la cena con,

ELLA.

Y es que  a lo largo de tantos años, ELLA ha sido más que autosuficiente y capaz incluso de forjarse con el lamento de quiénes más cerca de ELLA están, su propio mundo de hipocresía. Repleto de superficialidades y banalidades de toda índole. Un entorno vacío, donde a nadie le debe importar los demás, y menos aún, los que más cerca estén entre sí. Un espacio donde representar sus grandes dotes de manipulación y de grandeza, donde puedan glorificarla y adorarla, sin cabida alguna para la duda. Así vive ELLA, hoy

24 de Diciembre de 2016:

La mesa está preparada para recibir a sus comensales, variados, y no se deduce esta cuestión simplemente por sus gustos culinarios, sino por el intento de ELLA en agradar a quienes serán sus hipócritas invitados.

Para una familia de éste tipo el menú de la cena navideña es ya una tradición y como tal, no iba a ser esta noche una excepción.

De primero siempre toman un gran plato de MENTIRA, después le sigue el segundo, y éste va a rebosar de AQUÍ NO PASA NADA.  El postre es lo mejor de toda la cena porque llegado este momento, la anfitriona hace galas de su elocuencia e incita con gran sutileza a la DISCORDIA. Hasta que no llega a su punto más álgido, ELLA no se retirará. Después desaparecerá, fingiendo que va a la cocina para reaparecer esta vez como la mediadora,trayendo la paz al hogar.

Normal, porque eso es lo que suele hacer una madre… aparentemente normal.

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