Mantener separados a cuatro hermanos, es la mejor forma de tenerlos controlados en cada momento, ya se sabe que los niños son curiosos por naturaleza, incluso silenciosos, cuando andan descalzos; podrían escurrirse de sus camas, como pequeñas culebras, que despiertan de su letargo, al sentir como va penetrando en sus pequeñas cabezas, lejanas ondas sonoras, tan vibrantes, que los arrastran a buscar su lugar de procedencia, a escudriñar entre la oscuridad, de una puerta entreabierta… tensando fuertemente sus mandíbulas, al ser sorprendidos; no comprenden lo que están viendo, pero la presión que acaba de cernirse sobre sus cráneos, les advierte del grave peligro que corren, al ser descubiertos por sus depredadores.

Toda su piel se estremece, como si quisiera desprenderse de sus cuerpos, por la imagen que acaban de contemplar… y, si ésa es su hermana, y ellos, son sus padres.  -¿Qué ocurrirá ahora con ellos?

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