En mi trabajo es fácil identificar a las personas que han vivido en una familia en la que han sido queridos,  no como hijos, sino como seres humanos, que es un nivel mucho mas diferente y al mismo tiempo es muy palpable toparse con aquellos otros que no han tenido esa suerte, porque la familia de origen lamentablemente no podemos elegirla, es la que te toca.

El curso de la vida siempre es susceptible de sufrir cambios, podemos desechar lo que  nos hace más daño, sacar la contaminación de nuestra atmósfera personal, y renovarla de aire puro, eligiendo por nosotros mismos, siempre y cuando esa nube de malos sentimientos te deje ver  y discernir, que existe la posibilidad de exterminar todo el mal que te rodea. Una de las cosas más siniestras que puede ofrecerte la vida, es nacer y vivir junto a unos psicópatas, que evidentemente sólo puede alimentarse de tu propia vida, a través del sufrimiento que ellos mismos te causan, para seguir disfrutando de algo que sólo ellos pueden entender.

Mi llegada a este lamentable mundo se produjo un 24 de junio de 1974. Quizás el mundo no tenga la culpa de mi llegada a él, pero para mí el mundo nunca ha tenido ningún sentido, yo no tengo la misma visión que tienen otras personas, yo no puedo ver lo que ven otros. La verdad que nunca he entendido el sentido de vivir.

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