En un mundo encubierto por la falta de realidad, ocultado entre la negrura de su propia separación, fragmentado y aislado de una realidad tan etérea, como la intangibilidad del surrealismo propio de su existencia, así discurre éste mundo; absorto en el paralelismo de una ilusión ya vivida pero no creída como propia, sino confundida, como si alguien la hubiera arrancado de las entrañas de otro ser vivo que nunca podrías ser tú, porque tú ya no estás vivo, tú perteneces ahora al mundo paralelo del que estas cautivo; apresado desde tiempos inmemoriales, entre el uso de una razón que traspasa los confines de una libertad inducida, como reflejo natural del desgaste que produce la atrofia de los mecanismos de control, que se desarrollan y expanden dentro de la autentica libertad, simulando ser una simple fantasía que aún no has vivido como real, pero que ya has experimentado y sentido en otro momento…en otro mundo.

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