-¿Cómo de limpia debe de estar la piel que envuelve toda la superficie del cuerpo,  para no sentir hacia ella repulsión ni asco?-No importa el número de veces que la limpies, ni siquiera contará el escrupuloso esmero que pongas en ello. Y mucho menos, si la impregnas o no, con algún aroma que no signifique nada, que no levante del sepulcro ningún recuerdo atroz, de esos que salen de su guarida como una jauría de perros rabiosos y enfurecidos, por tener que defenderse contra un ataque invisible que solo ellos pueden percibir.

La misma situación puede repetirse en el tiempo tantas veces, como necesite hacerlo, hasta que la sientas tal y como fue en su momento primitivo. Tan real como la viviste en su momento original. Hasta que no llegue a ese estado, no dejará de perseguirte. Hasta que no se materialicen y tomen forma propia cada una de esas sensaciones, que flotan a tu alrededor en estado de agonía, junto a la presencia de intuiciones, cuyo origen a pesar de ser completamente desconocido para ti, son capaces de arrastrarte a la fuerza, hacia un determinado y complejo comportamiento, rodeado de percepciones confusas, que sientes que desconoces. En ese momento de incertidumbre, otra parte de ti grita en tu interior, para decirte, que ella sí sabe de su existencia, ella sí reconoce esa situación aparentemente nueva, ella sí conoce ese torrente de emociones que están apareciendo sin permiso. Que es real todo aquello que sientes ahora, tan real como lo fue en su momento. La primera vez que se produjo esa situación.   

-¿Has sentido tú alguna vez que tu piel esta sucia? –Que arde como si pretendiera desprenderse de tu cuerpo. Que no es capaz de trasmitirte nada, como si estuviera muerta, como si fuese una armadura protectora, un armazón pesado que si lo llevas durante más tiempo del necesario, ya no podrás quitarte nunca.

-¿Has sentido tú alguna vez Maldita Zorra  que tu cuerpo no te pertenece?- Estoy segura que  tú no sabes ni entiendes de esto. Además tampoco te conviene saber, es mejor seguir fingiendo ser lo que no eres.  

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