Cuando el alma se apresura a fingir alejarse de sí misma, desprendiéndose de su principal y legítima esencia, lo hace con una única intención, la de preservar la volátil vulnerabilidad de su autenticidad, de su identidad. Es ella, al fin y al cabo, la dueña de ese lugar donde habitan los sentidos más necesarios, para la supervivencia humana, sin ser ellos los únicos útiles  necesarios para éste malvivir, también están presentes aquellos otros, tan sutiles y sublimes, que en muchas ocasiones escapan a nuestra paupérrima y exigua percepción.

Y son éstos, unos sentidos jerarquizados, que en ausencia de graves y severos traumas, se estructuran  mediante unos meticulosos criterios, que ofrecen capacidad suficiente a cada uno de sus órganos, para establecer y delimitar, quien, será el encargado de conceder el suficiente grado de poder, necesario para establecer, quien se va a encargar de ocupar el lugar de mayor relevancia.

Con esta estructura, cada órgano tendrá la oportunidad de expresar un sentido propio y único en su escalafón, de forma que irremediablemente se convertirá en una inseparable y sustancial unidad, que al mismo tiempo quedará ensamblada al reto de sus homólogos, estableciéndose de ésta forma un orden.

Ella, el alma, es la primera acción en importancia; que tiene por tanto el poder de conceder, las facultades necesarias, a cada persona para su desarrollo como individuo único.

Es tan poderosa, que no a todas las personas las trata por igual, y aunque es ella quién lleva consigo el estandarte de la unidad, junto al de la dualidad; es por ello que te ofrece la posibilidad de elegir, desde el conocimiento y la sabiduría, de la que también ella es su portadora, cuál de los dos necesitas para convivir en una familia donde la perversión es su grito de guerra, y su insignia es el incesto.

-Alguien se plantea, o se ha planteado en algún momento de su existencia, cómo un niño cualquiera que nace, vive y se desarrolla hasta la vida adulta, en un hogar donde lo único que existe es: maltrato físico, verbal y por supuesto psicológico, sin tener ya en cuenta, ni siquiera esas otras agresiones, que forman parte del incesto prolongado, por parte de su progenitora hasta el máximo tiempo posible

¿Cómo sería el desarrollo evolutivo de ese niño?

¿Cómo se desarrollaría la etapa de aprendizaje?

¿Qué necesidades, o mejor dicho, cuáles serían sus carencias de afecto y apego con respecto a una figura materna, y paterna también?

¿Cuál o cuáles serían los patrones de su conducta que desarrollaría a lo largo de su vida?

¿Podría quedar dañado de alguna manera el desarrollo cognitivo?

¿Y las conexiones neurológicas podrían llegar a sufrir algún tipo de interferencia o daño irreversible?

¿Qué se esconde o se oculta detrás de una enfermedad mental?

¿Existe un detonante que la hace estallar, dónde está alojado el explosivo?

-¿Puede un niño de los que engrosan esta parte invisible de la sociedad, llegar a la vida adulta con graves problemas de: ansiedad, fobias, miedos de todo tipo, neurológicos, trastornos endocrinos, sexuales, alteraciones en el aparato locomotor y musculo esquelético, dermatológicos, y un largo etc.

¿Podría un niño cualquiera de estos ser un cristal que reflejara todo eso hacia fuera, y que nadie pudiera o supiera verlo?

¿Podría llegar a vivir sin ningún tipo de secuelas?

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