Bajo ese protectorado de normas, deberes y obligaciones, se estableció su matrimonio.  Un marido que no se sabe a ciencia cierta si Ella eligió a dedo, o simplemente fue un enlace fatal que se produjo bajo la atracción que ambos sentían hacia la violencia, la crueldad, la prostitución y la maldad en estado puro. Quizás ambos sabían que juntos podrían construir una gran familia, cuyo poder absoluto estaría otorgado a sus víctimas, canales perfectos para transmitir su supremacía. Fundarían una nueva estructura familiar, única hasta el momento.  Bajo ese pacto sellaron su enlace matrimonial, sin obtener la bendición materna y con un intento de homicidio por parte de la paterna.  Pues el padre de su ya casi esposo, persiguió a su hijo con una horca justo el día antes de celebrar su boda, deseaba matarlo antes que consentir semejante unión. Al no ser capaz de llevar a cabo su propósito, el padre de quien acababa de convertirse en su marido, desapareció de la faz de la tierra durante 20 día. Justo la luna de miel.  Así se narró esta historia en el seno familiar muchos años después.

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