…puedes sentir como brota con fuerza, como recorre un pequeño camino estrecho y tortuoso sin saber dónde llegará exactamente, va resbalando con lentitud, pero de repente se acelera como si quisiera separarse del principio.

Tus ojos contemplan aterrorizados esas líneas finas y gruesas que resbalan por la pared, entre ellas sientes un último aliento de vida que aún flota en la estancia. Un sonido ahogado como un quejido, retumba entre tus tímpanos sin encontrar un lugar por el que escapar. Un quejido de muerte se apodera de todo el oxigeno allí encerrado.

Su olor se impregna en el interior de tú mente, tus ojos quedan marcados por la imagen atroz.

El susurro de una voz dice: te ocurrirá a ti lo mismo que a ellos si no haces lo que debes…

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