Nunca es fácil dar explicaciones sobre hechos concretos y reales, cuando muchos de aquellos que dicen brindarte la oportunidad de escucharte, ya tienen en el interior de su mente asentamientos de grandes dudas, dudas, que debido a la envergadura de la cuestión en sí, no se atreven a preguntar en voz alta, no sea que las respuestas, les desvelen que no son ellos los dueños del terreno, donde reposan sus ideas y planteamientos, que ellos son mucho menos, que ellos solo son un pequeño y minúsculo enclave en esas inhóspitas tierras, ellos solo son un puñado de intrusos que han osado hacer uso de la razón a través de afirmaciones contrarias al gran grupo.

El punto débil de cualquier grupo, que muestre matices gregarios o sectarios: Es que aparezca en su interior un individuo, que desee hacer uso de la razón, o mucho peor que comparta sus conocimientos con quienes no debe de hacerlo.

Dentro de esta filosofía se encuentran aquellos a los que se les plantean dudas en esta historia.

Habrá quienes partiendo de la suposición de que las historias aquí narradas sean ciertas, se pregunten: ¿Por qué han pasado tantos años desde que ocurrieron estos hechos, y nadie ha contado nada hasta ahora?

Y es muy fácil su respuesta.

La historia clínica de los informes de salud mental comienza a la edad de 14 años y termina a los 22 años. Las prescripciones farmacológicas durante todos esos años fueron las siguientes:

Trankimazin Retard de 1mg 1-1-1. Esto significa tres pastillas al día (mañana, tarde y noche) y en caso de ser necesario la persona responsable de la menor puede aumentar la dosis. Esa persona era mi madre.

Motivan 20 mg 1-0-0. Esto significa una pastilla por la mañana

Sumial y Myolastan 50 mg según considere su cuidadora, si la ansiedad de la menor aumenta, aumentar la dosis.

(A MODO DE DATO: UNA COPIA DE ESOS INFORMES ESTÁN EN MI PODER DESDE NOVIEMBRE DEL AÑO 2014. ESTÁN PUBLICADOS EN LOS PRIMEROS CAPÍTULOS DEL BLOG. HASTA LA CITADA FECHA DE 2014, YO NO TENÍA CONOCIMIENTO ALGUNO DE SU EXISTENCIA) -LO QUE VIENE A SER LO MISMO, QUE DECIR, QUE MI MADRE POR ALGÚN MOTIVO LOS OCULTÓ.

Si hasta los 14 años, Ella me obligó a guardar secreto sepulcral y silencio de todo lo que ocurría en nuestra casa. Y a partir de los 14 años mi tratamiento terapéutico por llamarlo de alguna manera, consistió en la ingesta de todo tipo de medicamentos antidepresivos, para evitar que llegaran a término los constantes intentos de suicidio. ¿Qué recuerdos puede tener la mente de alguien que está medicado a esos niveles? -Necesité 5 años para que mi organismo dejará de necesitar esa medicación, la cual crea adicción. Fueron mis compañeros del Instituto Moraima de Loja, quienes estimaron que no podía pasar el día drogada. Ellos me ayudaron a dejar de tomar tantas pastillitas, simplemente consideraron que no era normal. Ellos eran mayores en edad que yo.

-¿Por qué ningún profesional de la medicina se planteó, que una niña de 14 años no deseaba vivir?

Quizás, porque su madre explicaba más que bien, sus mentiras a esos médicos. Conclusión del diagnóstico médico: La niña sufre una grave depresión. ¿El por qué?- nunca nadie lo quiso saber, a nadie le interesó…

 

 

 

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