¿A qué edad aproximadamente un hijo deja de pertenecer a su familia natural, a su familia biológica, a su familia de origen?

¿Existe algún momento en la vida de un ser humano en el que su madre la repudie como hija? ¿Podría llegar a catalogarla como despojo social? O simplemente aspirar a reprogramar su estatus familiar y anular la jerarquía que un día Ella misma implantó para su hija.

Supongamos, que partimos de la existencia de una teoría fundamentada en tales hechos y frente a esas divagaciones, transformadas siempre en interrogantes, te encuentras con un rotundo “Sí” como respuesta.

Esto inevitablemente, conlleva la necesidad de interpretar otros muchos datos de la vida social de esa familia, incestuosamente enferma. Por tanto, automáticamente aparecen cuestiones tales como: ¿es el cabeza de familia, en éste caso una madre putrefacta, quién lleva a cabo todo ese gran proceso de transformación?  ¿O sería inviable su gestación y desarrollo sin ayuda externa?  Un sustento que sólo podría recibir o adquirir, de un subgrupo cercano al entorno familiar, que podría estar compuesto por un rango de individuos tales como:

Primas hermanas.

Hijos antropológicamente amorfos.

Hermanos arrepentidos y mortificados.

Nuevos maridos adquiridos en terceras rebajas…

Supongamos que estas ayudas externas se introducen como subculturas en el interior del núcleo familiar.

Un solo objetivo común las une.  Aquella que permite su intromisión, o sea la madre; lo hace porque desea que se produzca un cambio en su propia unidad familiar, respaldado éste por congéneres cercanos, que puedan ofrecer en cualquier momento, testimonio vivo de dichas experiencias intrafamiliares. Estas personas son las que darán credibilidad a los actos maternos. Por tanto Ella, ya se encuentra en posición de rechazar como hija, a su hija, de manifestar ante los demás a través de esa ayuda externa, que Ella es una buena madre, preocupada siempre por el bienestar de sus hijos más cercanos.

Ante estos hechos nada puede hacer la madre, por las hijas que de Ella se alejan. Sólo puede disfrutar y vivir la vida. Una vida en la que para nada están presentes sus hijas y no porque Ella no se haya esforzado en quererlas, sino porque ellas son las ques se alejan… ¿y por qué se alejan?

 

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